martes, 22 de mayo de 2012

Estudiantes gilipollas

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Por Eduardo de la Fuente
Lo peor de las protestas de los estudiantes no es que puedan tener razón, es que sean tan gilipollas. Un grupo de unos sesenta supuestos estudiantes (a tenor de sus rebuznos uno duda incluso de que pertenezcan al género humano y mucho menos de que sean el futuro del Reino) han entrado por las bravas en la Consellería de Cultura del Gobierno Balear y no contentos con allanar un espacio, que aún siendo público no es pasto para todos, han zarandeado a la jefa de Gabinete del conseller Rafel Bosch, Ana Rodríguez, se han colado en su despacho y Dios sabe qué coño han hecho dentro. La cara de espanto de la pobre mujer no es para menos, pues los vándalos ilustrados de la Universidad de las Islas Baleares primero gritan “no a los recortes en la Educación” y cuando la tratan como a un pelele, “no a la violencia”. Ya se lo digo, no es que sean hipócritas, que también, es que son gilipollas.
Y por si algún ingenuo a estas alturas aún duda del extremismo político de ultraizquierda pancatalanista de estos sujetos, hijos bastardos del Estado del Bienestar, ahí tienen una muestra de su caduca retórica:

“(…) aprovechando el contexto de crisis capitalista, acelera con sus medidas de los últimos meses la transformación del modelo educativo hacia lo que representa desmantelar la enseñanza pública”.

Lo cojonudo del asunto es que no se ha detenido a nadie. Así pues, ya lo saben, todos tenemos barra libre, comencemos el happy hour de los mamporros, que salen gratis. Tanto da que sea Educación, Sanidad, Medio Ambiente, Lengua Catalana… ¿Qué importa? Tenemos el derecho democrático a comportarnos como cerdos.
No cabe duda:nuestro sistema educativo ha fracasado.

viernes, 18 de mayo de 2012

El macarra

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Por Eduardo de la Fuente
No soy un lince, eso siempre lo he tenido claro. Me entero el último de los cotilleos y me cuesta dudar de la buena fe de las personas con las que me cruzo. Ello me ha ocasionado grandes decepciones y mayores desengaños mas puedo asegurar que tengo un olfato especial para los macarras. Tal vez no sea mío el mérito pues actúan con gran altanería y soberbia, tanta que se suelen desenmascarar en cuestión de minutos.
El macarra, no en su acepción de proxeneta, es aquel individuo que jamás en la vida ha hecho un negocio honrado y que por norma carece de las virtudes propias del empresario. Así, pues, el macarra anida próximo o en la Administración pública para subsistir carroñeando comisiones, subvenciones, contratos imposibles y demás alimento de dudoso origen ético. El macarra domina el arte del baile egipcio, aquel en el que a cada paso se estira la mano y se cierra el puño. Camina con las manos en los bolsillos pues sólo las muestra ante la visión del metal. En verdad, los bolsillos son buche y las manos garra de ave de rapiña.
El macarra no posee carné de partido político o bien cuenta con varios en la cartera que muestra según la conveniencia, aunque en la mayoría de ocasiones no los necesita pues no pueden imaginar ustedes lo que se consigue con un gin tonic y un gusanito blanco. Para qué una oficina habiendo tantos bares en la ciudad…
El descaro del macarra llega a tal punto que no dudará, aún sin conocerte, en proponer el más turbio acuerdo que siempre le beneficie a él y perjudique al incauto. Y eso es lo que le hace tan peligroso, la habilidad para enfangar al ajeno en su erial y obligarle a cargar no sólo con el mochuelo sino también con la lechuza, el búho y demás seres alados de la noche.
El macarra pregunta, insinúa sibilino y manipula. No crean eso de que una mano lava a la otra. La suya, sucia e infestada de bacterias como la boca del cocodrilo, aparenta inmaculada y la suya permanecerá estigmatizada por años a ojos de los demás.
Siempre pueden evitarlos pero en estos tiempos de recortes públicos, subidas de impuestos y temores griegos aún falta la voz ejecutiva que proscriba a los macarras.

viernes, 11 de mayo de 2012

Escora a babor

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Por Eduardo de la Fuente
¿Un centenar de muertos en una aldea de la India a manos de la guerrilla maoísta, con imágenes de cabañas arrasadas, cuerpos desmembrados y carbonizados? ¿Manifestación multitudinaria de las víctimas del terrorismo contra la política del presidente Zapatero? ¿Rueda de prensa del Círculo Balear? He aquí, enunciadas en forma de pregunta, algunas noticias inéditas o menospreciadas en IB3. ¿Creen que son asuntos merecedores de ser tratados como noticiosos en los informativos de la cadena autonómica? Para la anterior dirección del Ente Público, la que tenía más directores adjuntos que jugadores de reserva en el banquillo un equipo de fútbol americano, no. En su lugar se optó, por ejemplo, por un señor que hacía jabón ecológico en su casa, el jipi de turno que se dedicaba a la bisutería cutre en Formentera, la protesta de cuatro o cinco maulets con una pancarta roñosa o chorradas por el estilo de insondable e ininteligible calado informativo. Y el Sindicato de Periodistas de las Islas Baleares calló entonces dada su escora a babor.
No pueden imaginar los grandes momentos de felicidad que me ha procurado el leer el último comunicado del SPIB en el que ponen a caer de un burro a los directivos de IB3 acusándolos de censura y manipulación. De fuera, uno se lo podría creer, pero un servidor, que pasó casi seis años en esa jaula de grillos que tenemos por radiotelevisión autonómica, no pica. Y lamento que el SPIB regrese al sectarismo que le caracteriza cuando al frente se halla una persona de sentido común a la que valoro y aprecio como es Toni Gomila.
No seré yo el que defienda la actual dirección, no me corresponde a mí el hacerlo, ni me interesa. Tampoco entraré en comparaciones con la anterior etapa. Tan sólo les diré que el odio visceral de los periodistas a IB3 obedece de manera esencial a dos motivos: en primer lugar, a la envidia de los que cargan desde los diarios pues están fuera y no pueden entrar porque en la vida han tocado un micrófono y son incapaces de diferenciar un monitor de televisión de una cacerola; en segundo lugar, porque los de dentro son en la mayoría de las veces unos pipiolos malcriados que se creen la voz de la conciencia ciudadana y enormes periodistas cuando entraron en IB3 con poca o nula experiencia y menos humildad. Señores, juntar letras y pegar planos no les llevará a la gloria. Ni siquiera alcanzarán el lirismo oriental de apilar latas de atún en la estantería del supermercado, pues el reponedor no se pavonea de ello, se limita a hacer su trabajo con dignidad y eficiencia. Y la verdad, tampoco les veo madrugando.
Cuánta bajeza moral anida en el mundillo de la Comunicación isleña. El supuesto periodismo imparcial y objetivo cojea siempre de la misma pierna. Y se dicen profesionales.
Entre el SPIB y la cocaína que corre por las redacciones como la pólvora en las antiguas minas de Deadwood va a ser imposible ejercer la antaño noble profesión del periodismo.

jueves, 10 de mayo de 2012

Renoir

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Por Eduardo de la Fuente
Por mal que suene, a mí me gusta que me las metan dobladas… Hablo de cine, por supuesto. Cuando voy al cine me gusta ver las películas dobladas, lo reconozco. Si la cinta vale la pena, la compro (sí, debo ser de los últimos estúpidos que aún compran películas) y la veo en casa doblada y en versión original. Y, contra lo que repiten los culturetas, en España, la calidad de los doblajes cinematográficos es excelente. Alguna pifia se encuentra, pero en general son sobresalientes.
Les cuento todo esto a raíz del cierre de los cines Renoir de Palma, especializados en proyecciones en versión original y de eso que pomposamente se llama “cine de autor”. Reconozco que los frecuenté poco, mas reconozco que eran una alternativa necesaria aunque, como se ha comprobado, empresarialmente inviable.
Me preguntaron ayer si los Renoir cerraban por su programación o por estar en Palma. Mi respuesta: ambas cosas. Las películas elegidas no son de consumo popular ni aquí ni en el Festival de Cine de Majaroskanov aunque lo realmente paleto es la ciudad, esta nuestra Palma con o sin el apellido de Mallorca. Cada día me cruzo con centenares de indies y gente enrollada que despotrica de las producciones made in Hollywood, que escuchan música horrorosa de mindundis que no saben tocar y gimotean mirándose los zapatos y alardean de caer rendidos ante Woody Allen, Ken Loach o Terrence Malick, especímenes que llevan años ofreciendo letales somníferos en forma de largometraje, artefactos cinematográficos que son pura metadona para los sentidos. ¿Dónde están todos esos devoradores de cultura alternativa? ¿Acaso se disfrazaron de gente normal para ir al reciente concierto de Luis Miguel en la Plaza de Toros?
La caída de los Renoir es una pésima noticia, sin duda. Peor aún es que aquellos que debieron ser sus clientes naturales no se encuentren ni debajo de las piedras cuando hay que aflojar el bolsillo para pagar una entrada. Los Renoir, gustaran o no, contaban con una programación cuidada y seria, aburrida en la mayoría de los casos para mi gusto, pero también necesaria.
Al próximo que me hable de cine de autor le parto la cara.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Supuesto imposible

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Por Eduardo de la Fuente
Por aquello de no llamar a las cosas por su nombre andamos estos días enredando con las palabras, como siempre. La verborrea europea nos impregna para obligarnos a hablar de la posible intervención de las comunidades autónomas díscolas, arruinadas, o ambas cosas, grecificadas, para que me entiendan, en lugar de decir con pulcra corrección que de facto se trataría de una suspensión.
No lo digo yo, lo dice la Constitución Española, la de todos, por mucho que les pese a muchos. Ahí tienen el Artículo 155:

1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras Leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.

Dicen en los mentideros políticos y en las tertulias radiofónicas que el orden de suspensión sería el siguiente: Comunidad Valenciana, porque es del PP y hay que atizarle primero a los nuestros; Andalucía, por el trinque generalizado y el suicidio colectivo a lo Guyana de las últimas elecciones; Cataluña… ¿qué voy decir?, porque hacen lo que les da la gana; y, por último, last but not least, que dirían en Gibraltar con su gracioso acento llanito, las Islas Baleares. ¿Que por qué nosotros? Se lo pregunten al de Algaida.
No, no teman, nadie caerá. En Valencia ya echamos a la calle a un tipo por tres trajes y no vamos ahora a meternos en minucias. En Andalucía, maravillosa tierra de peonadas en la que los niños nacen jubilados con un ERE debajo del brazo, no vale la pena remover el estercolero no vaya a ser que el pestazo nos maree a todos. No podemos brindarle al pancatalanismo su casus belli (“¡Madrid nos roba!”, gritan rasgándose las camisas como si estuvieran en una boda gitana, pero de gitanos catalanes, oigan) para exigir la independencia en el año 2014, fecha emblemática que rememora, según ellos, tres siglos de vasallaje al Borbón. Entonces, de Cataluña ni hablar. Las islas no se tocarán, están muy lejos y los reyes vienen en verano.
Así pues, poco importa que sea intervención o suspensión. El supuesto es imposible y como tal no merece ser discutido… A no ser que Soraya Sáenz de Santamaría lo anuncie como el nuevo estreno cinematográfico de los viernes a mediodía. ¿Por qué lo llaman intervención cuando quieren decir suspensión?

Caza mayor

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Por Eduardo de la Fuente
Políticos y periodistas (los primeros por interés y los segundos por la necesidad de rellenar titulares) vuelven a confundir el ejemplo con la noticia al llevarse las manos a la cabeza por la contratación de Lourdes Reynés, pareja sentimental del conseller de Turismo Carlos Delgado. Al final, Reynés ha dejado su empleo. Una vez más, Delgado da ejemplo pues ya me gustaría que amantes, novias, novietes, compañeros de copas y gusanitos blancos se largaran a su casa a dormir la mona y dejaran en paz las arcas públicas en las que abrevan cuando no ejercen derecho de pernada.
Cierto es que la contratación de Reynés chirría, suena mal y huele a nepotismo mas conviene recordar que se trata sólo de un caso (infinitamente más claro y transparente que otros, dicho sea de paso) de los muchos que hemos visto en rojos y azules a lo largo de los últimos años. A modo de ejemplo ahí van algunos recordatorios:

El PSM y su miríada de siglas han exigido la dimisión de Delgado cuando ellos son campeones del nepotismo. ¿Nadie se acuerda de un director adjunto de IB3 llamado Maties Salom cuyo mayor mérito en la casa fue internalizar a su esposa Marta Vives como subdirectora de los informativos de la radio entre enero de 2008 y enero de 2009?
¿Qué decir del ahora exonerado Lluc Tomàs que empotró a su cónyuge en el Consejo de Administración de IB3 (mira por dónde), la señora María Francisca Mataró Mulet, guitarrista de una agrupación folklórica para más señas?
Les propongo uno más, sólo para no cansarles. Mabel Cabrer, portavoz del grupo parlamentario popular ha dicho que la contratación de Reynés es un “error estético”. ¿Qué fue entonces la contratación de su esposo Toni Vera (hombre de infausto recuerdo en IB3, una vez más) al frente del COFUC entre los años 2003 y 2007 cuando ella era consellera del Gobierno balear y el hecho de que ahora paste por el Instituto de Estudios Baleáricos?

Sucede que Carlos Delgado es la pieza de caza mayor para amigos y enemigos, el hombre a batir a causa de su fea manía de ejercer de salmón y nadar contracorriente. Con el asunto de Reynés hemos cruzado la línea que va del ámbito privado al íntimo. Si abrimos la veda, ¿quieren que les cuente qué responsables de partidos ahora en la oposición se encaman con según qué cargos de empresas públicas? ¿O prefieren que les indique dónde algunos ex ejecutivos de ciertos entes públicos (y alguno reenganchado, valga la redundancia) tienen cuenta abierta pues son excelentes consumidores de polvos blancos que imaginaran, con acierto, no se trata de detergente? Y, ya que crucificamos en su momento a Rodrigo de Santos dada su querencia por las nalgas masculinas ajenas, también puedo nombrarles a unos cuantos que pierden el norte cuando ven a un gendarme y se han casado con pobres mujeres para destrozarles la vida. Y no piensen que me olvido del PSIB-PSOE, pero no vale la pena entrar en las bajezas y miserias personales de los demás, pues son sólo suyas y a nadie le importan. Todos tenemos las nuestras.
A Lourdes Reynés, en esta tierra de monocultivo lingüístico, tal vez no le perdonen que hable cinco idiomas lo que evidencia la indigencia cultural de no pocos.
No todo vale.